miércoles, 6 de febrero de 2013

Gobierno de Peña Nieto oculta información sobre captura e investigación (Semanario Zeta 06/02/2013)




El anuncio de la detención del narcotraficante José Ángel Carrasco Coronel “El Changel” fue apenas un susurro, un cuchicheo de un mando castrense que quiso explicar el fenómeno de la cruenta violencia que se vive en los límites de Jalisco con los estados de Nayarit, Michoacán y Zacatecas.

Atrás quedaron las presentaciones de los supuestos grandes capos ante los medios de difusión y la parafernalia de las mesas repletas de armas, granadas y hasta lanzacohetes. Ahora priva el silencio oficial y el ocultamiento de la información como parte de la anunciada política de comunicación social del gobierno federal para disminuir la percepción de violencia.

Durante la rendición de un informe de las últimas acciones militares en la V Región, el general Daniel Velasco Ramírez fue cuestionado por la prensa sobre los últimos ajustes de cuentas en algunos puntos de Jalisco y su respuesta fue que se trata de un “reacomodo por el control de las plazas”, después de la captura de “El Changel”, diez días antes durante una balacera en algún lugar de Sinaloa.

¿Sería indiscreción del militar o la propia necesidad que los altos mandos de la milicia tienen de que se conozcan los resultados de su lucha contra el narcotráfico? No hubo comunicación oficial del hecho. Y lo más curioso es que la información la escupió el comandante de una región militar diferente a la que efectuó la detención.

ZETA pudo investigar que la captura de Carrasco Coronel posiblemente ocurrió entre el 18 o 19 de enero, cuando en una balacera fue detenido no solo “El Changel”, sino también Jesús Manuel Meza López, quien resultó gravemente lesionado y actualmente está internado en el Hospital Central Militar en la Ciudad de México.

Ambos detenidos se encuentran arraigados a disposición del Juez Tercero Federal Penal Especializado en Cateos, Arraigos e Intervención de Comunicaciones con Residencia en el Distrito Federal y a la fecha han interpuesto cinco amparos a través de abogados y familiares.

El mismo 19 de enero, María de los Ángeles Meza, pariente del herido Jesús Manuel, acudió ante un juez de distrito en Culiacán para promover una demanda de garantías contra el procurador general de la República y otras autoridades. Reclamaba la incomunicación, tortura y golpes presuntamente cometidos en agravio de Manuel Meza y la posible privación de la vida de José Ángel Carrasco Coronel, cuyo paradero ignoraba.

Una vez sabido que ambos detenidos fueron trasladados a la capital del país, sin que se identifiquen los cargos que el Ministerio Público de la Federación investiga, diversas personas han promovido amparos en representación de Carrasco y Meza, entre ellos Manuel Rodrigo Bolaños Gutiérrez y Eugenio Alberto Cázares Sarabia.

La indiscreción o velada información del general Velasco solo vino a confirmar la estrategia que en materia de comunicación se ha implementado para los próximos seis años en el gobierno federal. Información oculta, negada o retrasada que abona a la impunidad.

Tras las preguntas de los reporteros, el militar explicó que esta detención “viene a provocar una reestructuración en esas organizaciones delictivas. En el estado de Jalisco confluyen todos los cárteles, pero la principal pugna más fuerte es del Cártel de Jalisco Nueva Generación contra el Cártel del Pacífico con su representación de La Corona, que estaba manejando ‘El Changel’ y que ahorita debe estar buscando un nuevo líder”.

Unas horas antes, la Policía Estatal había detenido a ocho miembros de esa misma organización, dos de los cuales participaron en el homicidio del director de la Policía Municipal de Hostotipaquillo, Jalisco, Lucio Rosales Astorga, el 29 de enero pasado.

Cambios en alianzas
Los sicarios reconocieron pertenecer a dos células delictivas del Grupo Durango o La Corona, y dijeron que actualmente esa organización se encuentra aliada con el Cártel del Golfo y Los Caballeros Templarios que operan en el estado de Nayarit y desean controlar municipios de la Región Valles de Jalisco por lo que han enfrentado a Los Zetas y al Cártel Jalisco Nueva Generación.

Los detenidos tenían en su poder dos granadas de fragmentación, nueve armas de fuego largas, entre ellas un Barrett calibre 50, dos armas cortas, cascos balísticos, uniformes, cuatro automóviles, equipos de radiocomunicación y múltiples cargadores.

Entre los aprehendidos figura el vecino de San Luis Río Colorado, Miguel Torres Morales, de 28 años, quien estuvo preso en el Centro de Readaptación Social de Mexicali, Baja California, por tentativa de homicidio. Los otros detenidos son Érick López Legaspi, Francisco Javier Camarena Camacho, José Antonio Álvarez Vázquez, Julio Adrián Ibarra, Robin Daniel Vázquez Cruz, Israel Escobar Galván y José Reyes Baltasar Aguilillo “El Tarasco”.

Debido a esta captura fue que los reporteros preguntaron al general Velasco sobre lo que está pasando en la región occidental del país y la sorpresa fue la respuesta de una detención no anunciada del líder de los de La Corona.

José Ángel Carrasco Coronel “El Changel” ocupaba la jefatura de la banda tras la muerte de su hermano Mario Carrasco Coronel “El Gallo”, sucesor durante unos días de su tío Ignacio Coronel Villareal “Nacho Coronel”, ambos victimados en julio de 2011 a manos de elementos del Ejército Mexicano en fraccionamientos lujosos de Zapopan.

En marzo de 2009, José Ángel fue detenido en el municipio jalisciense de Tlajomulco de Zúñiga en compañía de cinco de sus hombres, tras un enfrentamiento con militares y policías preventivos. Al cabo de unos días, autoridades federales y estatales señalaron que no encontraron relación de los detenidos con el aseguramiento de armas de fuego ni con la balacera y los liberaron.

“El Changel” no se desvinculó de Guadalajara y aunque en 2011 murieron su tío y su hermano, se hizo cargo de algunas plazas de las regiones Valles y norte de Jalisco. Su esposa Imelda Nieblas Sicairos inició en ese mismo año un juicio de divorcio para terminar con la relación en el Juzgado Sexto de lo Familiar.

Mientras tanto, la violencia continúa en esta zona del país y en los límites de Michoacán y Jalisco se registraron narcobloqueos la tarde-noche del 30 de enero. Los municipios purépechas de Buenavista Tomatlán y Tepalcatepec vivieron horas de terror tras diversos tiroteos entre grupos criminales que obstruyeron carreteras a la altura de los poblados de Pinzándaro y Piedras Blancas. La movilización de militares y policías no logró ninguna detención.

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