viernes, 16 de diciembre de 2011

Fueron granadas, no coches bomba, aclara Tamaulipas. (eluniversal.com.mx:16/12/2011)

El secretario de Gobierno estatal asegura que las explosiones de esta tarde en Ciudad Victoria fueron hechas con granadas arrojadas contra vehículos estacionados en vía pública   
El secretario de gobierno de Tamaulipas, Morelos Canseco, aclaró que las explosiones reportadas esta tarde en Ciudad Victoria se trataron de dos granadas de fragmentación que fueron arrojadas en distintos momentos, y en dos lugares diferentes, sobre automóviles estacionados.
Precisó que la primera granada fue lanzada a las 16:20 horas sobre un vehículo de la marca Nissan, modelo Sentra, que se encontraba estacionado en el Centro Estatal de Ejecución de Sanciones de la capital tamaulipeca.
El funcionaró explicó que 20 minutos después fue arrojada la otra granada también sobre un auto tipo Ford Escort, que se hallaba estacionado afuera de un establecimiento mercantil (casino) que se encuentra en la salida de la ciudad.
Los reportes policiacos señalan que se trató del casino Magnif, ubicado a unos 300 metros de la Casa de Gobierno del estado.
Tras los hechos no se reportaron personas heridas ni muertas a raíz de las explosiones, sin embargo se presentó una gran movilización policial así como temor generalizado entre los habitantes de la zona.
Fuente: http://www.eluniversal.com.mx/notas/816847.html

Explotan dos coches bomba en Ciudad Victoria. (Milenio.com:16/12/2011)

Policía •
Hasta el momento la autoridad estatal no ha emitido reporte alguno; una de las explosiones fue afuera de un casino y el otro cerca a una institución educativa.
Ciudad de México • La tarde de este viernes en Ciudad Victoria Tamaulipas se registró la explosión de dos coches bomba además de la aparición de una manta presuntamente colocada por integrantes de la delincuencia organizada.
El primero de los eventos se registró al filo de las 17:00 horas a escasos metros de una institución educativa de nombre Colegio Justo Sierra. El vehículo que explotó fue un Sentra color gris con placas de la Unión Americana.
En ese lugar fue encontrada la manta cuyo mensaje no fue revelado por la autoridad tamaulipeca.
Minutos después, en el Casino Magnif se registró un segundo estallido; en esta ocasión se trató de un vehículo Ford Escort 2001 con placas de Estados Unidos. El centro de apuestas fue desalojado y el único reporte que existe indica daños materiales.
Fuente: http://www.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/f477e3740720f465c1444943cdefe5c8

viernes, 9 de diciembre de 2011

'Lavaba' la DEA dinero del narco en México desde 1984. (La Jornada en Línea: 09/12/2011)

En el gobierno de Ronald Reagan, legisladores estadunidenses autorizaron operaciones encubiertas en el país para identificar infraestructura financiera y llegar hasta los 'capos' de la droga más importantes.
Washington. El Departamento de Justicia de Estados Unidos admitió este viernes que la DEA realiza operaciones encubiertas de lavado de dinero con la autorización previa del congreso desde 1984 con el fin de ubicar la participación de narcotraficantes, así como depositar las ganancias de estas operaciones en bancos.
El subprocurador para Asuntos Legislativos, Ronald Weich, explicó que "el congreso autorizó a la DEA desde 1984 usar fondos presupuestados para realizar operaciones encubiertas y también autorizó a la DEA a depositar ganancias de estas operaciones encubiertas en bancos".
En una misiva dirigida al congresista republicano Darrell Issa, quien a principios de esta semana solicitó informes sobre estas operaciones, la dependencia recordó que este tipo de operaciones no son nuevas y que fue el propio Capitolio quien otorgó fondos a la administración del ex presidente Ronald Reagan para realizarlas.
"Éstas son operaciones encubiertas que están ocurriendo, cuyos detalles, por su propia naturaleza, no son apropiados que sean discutidos públicamente dado que estas operaciones tocan preocupaciones importantes de seguridad nacional e involucran seguridad de agentes", señala la carta.
El documento de Weich responde a inquietudes del senador republicano surgidas a raíz de un reportaje publicado el domingo en The New York Times, en el que confirmaban que la agencia había comenzado en los últimos años operaciones de lavado para los cárteles mexicanos.
Weich recuerda al congresista que una de las primeras operaciones de lavado de dinero fue anunciada públicamente en 1987 por el procurador Edwin Messe.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2011/12/09/16855066-lavaba-la-dea-dinero-del-narco-en-mexico-desde-1984-1

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Hallan cadáver del líder comunero de Michoacán tras plagio por comando (07/12/11 La Jornada)

 México, DF. El líder comunero Trinidad de la Cruz fue asesinado después de que la caravana del Movimiento por la Paz fue abandonada en Ostula, Michoacán, por un convoy de la Policía Federal "y quedó a merced de los asesinos", señaló el activista Pietro Ameglio en conferencia de prensa.

Ameglio aseguró haber escuchado cómo los paramilitares torturaban y acuchillaban a Don Trino, jefe de la encargatura de Xalakayan, cuerpo fue encontrado esta tarde por la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) en un paraje del municipio de Coahuayana,  luego de 24 horas de haber sido secuestrado.

La fiscalía michoacana no ha precisado la causa del deceso ni tampoco informó si ha detenido a algún probable responsable del asesinato. Se espera que en las próximas horas la dependencia emitirá un comunicado de prensa en el que ofrecerá más detalles.

El líder comunero, de 73 años de edad, fue privado de su libertad la tarde del martes en la carretera costera, entre la cabecera de Santa María Ostula y el poblado de Xakalayan, a donde pretendía regresar con la cobertura que suponía el acompañamiento de una comitiva del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad que había programado una asamblea en la comunidad indígena.

El pasado 28 de noviembre, en una reunión con representantes de la Marina, la Policía Federal y el gobierno michoacano que encabeza Leonel Godoy, don Trino logró que esas dependencias se comprometieran a proteger a la caravana del Movimiento por la Paz que ayer salió de Guadalajara para dirigirse a la comunidad de Ostula, en la costa de Michoacán.

Cuando la caravana llegó a Ostula, el convoy de la Policía Federal se fue y minutos después llegaron los paramilitares, encabezados por Margarita Pérez, La Usurpadora, y secuestraron a caravaneros y a don Trino.

Según Pietro Ameglio, los paramilitares se apoderaron de los teléfonos celulares de todos los integrantes de la caravana, por lo que ahora gran parte del banco de datos del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad "está en poder de fuerzas del crimen organizado que aparentemente tienen vínculos con los gobierno de Michoacán y federal", sostiene.

Comando detuvo a activistas de Movimiento por la Paz, desaparecen a líder (

El grupo armado se llevó a uno de los comuneros de la Santa María Ostula, Trinidad de la Cruz Crisóstomo, de 73 años, quien hasta ahora se encuentra desaparecido
MÉXICO, D.F.- Alrededor de 18 integrantes del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad fueron detenidos por un grupo armado cuando se dirigían a Santa María Ostula, pueblo nahuatl ubicado en la costa de Michoacán, donde acudirían para participar como observadores en la consulta comunitaria.

El grupo armado se llevó a uno de los comuneros de la Santa María Ostula, Trinidad de la Cruz Crisóstomo, de 73 años, quien hasta ahora se encuentra desaparecido.

Integrantes del movimiento que encabeza el poeta Javier Sicilia informaron a EL UNIVERSAL que el grupo armado interceptó la camioneta donde viajaban los activistas a la altura del poblado de Xayakalan, cerca de las cinco de la tarde de este martes.

En la misma comunidad donde fueron detenidos, el pasado 6 de octubre fue asesinado Pedro Leyva, de 34 años, uno de los líderes que encabezaba el movimiento por la recuperación de tierras de Santa María Ostula.

En esta región de Michoacán existe un conflicto por posesión de tierras desde hace 40 años, el cual se agravó por la tala ilegal y la presencia de grupos armados en la zona.

Los habitantes de Santa María Ostula se unieron al Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad para exigir a los gobiernos estatal y federal la recuperación de sus tierras y la solución del conflicto, por el cual han sido asesinadas cerca de 23 personas y cuatro han desaparecido desde 2008.

Los integrantes del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad que este martes se dirigían a Ostula participarían como observadores de la consulta interna que se realizaría en la comunidad, como parte de las negociaciones que tienen los habitantes con la Secretaría de la Reforma Agraria y el gobierno de Michoacán.

Los activistas eran escoltados por elementos de la Policía Federal. Sin embargo, al salir del poblado de Xayakalan, la patrulla ya no estaba.


Este miércoles 7 de diciembre, los integrantes del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad realizarán una conferencia de prensa para ampliar la información sobre la detención ilegal y la desaparición del comunero.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Huérfanos, cárceles, mujeres y drogas: las secuelas de la guerra vs el narcotráfico. (www.distintaslatitudes.net:13/06/2011)

Por
Hijos de la guerra
“Para que las drogas no lleguen a tus hijos” es el lema de la campaña mediática que puso en marcha el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa para promover su principal política pública en materia de combate a las adicciones y a la inseguridad: su tristemente célebre “guerra contra las drogas”. En los últimos años, se ha comenzado a estudiar el alcance de los daños sociales que ha dejado la guerra de Calderón. Uno de estos “daños” es el número de niños y niñas que han quedado huérfanas. En octubre de 2010, el visitador de la Comisión de Derechos Humanos del estado de Chihuahua, Gustavo de la Rosa, estimó que para enero de ese mismo año la cifra de huérfanos en ese estado oscilaba entre 11 mil y 12 mil niños. Extendido al resto del país, el cálculo de huérfanos, para finales de 2010, ascendía a 50,000.
Preocupa saber que la guerra contra las drogas está afectando a niños y niñas de todo el país. Igualmente preocupante es ver que el Estado ofrece poco o nada para remediar su situación. Con las prioridades puestas en el combate al tráfico de drogas ilícitas con destino a EE.UU. –se ha aumentado las filas del ejército y la policía federal, comprado armamento o invertido en nuevas y más grandes prisiones–, la asistencia social para estos niños y niñas no existe ni en el discurso, ni en el presupuesto gubernamental. La consecuencia, ya advertida por muchos, es que nuestros huérfanos y huérfanas quedan aun más expuestos y vulnerables ante la violencia de crimen organizado, sea como víctimas o como reclutas.
A esta cifra de huérfanos, sin embargo, hay que agregar otro número de niños y niñas que, para efectos prácticos, también quedan huérfanos. Se trata de los hijos e hijas de quienes han sido apresados por delitos contra la salud. Al igual que los hijos/hijas de quienes han fallecido en enfrentamientos o en fuego cruzado, estos niños y niñas quedan al amparo de familiares, vecinos o de la poca asistencia social que brinda el Estado o algunas asociaciones civiles. Un costo necesario, dirán quienes también afirman que lo son los muertos que venimos contando desde que inició la guerra contra las drogas. Un costo necesario que, como sociedad, tenemos que asumir para lograr erradicar la delincuencia organizada.
Si analizamos los pocos datos que se han hecho públicos sobre quiénes son detenidos por las autoridades en la guerra contra las drogas, vemos que se trata principalmente de consumidores, poseedores sin ánimo de lucro y narcomenudistas; no de los capos, sicarios, secuestradores u otros peligrosos delincuentes que tienen azorada a la sociedad. El reporte de la Washington Organization for Latin America (WOLA), presentado a finales de 2010, por ejemplo, señala que de las personas detenidas durante el 2008 por delitos contra la salud, 75% eran consumidores o poseedores (principalmente de marihuana o cocaína) sin ánimo de lucro.
La población carcelaria ha crecido vertiginosamente en los últimos 10 años. En el año 2000 hubo un promedio de 154,765 personas presas en los reclusorios del país. Para 2010, el promedio ascendió a 222,330, casi el doble. En el Distrito Federal, de 2002 a 2009, hubo un aumento de 84% en la población carcelaria. Según datos del INEGI, del total de condenados en 2009 en el fuero federal (que representan cerca del 25% de los presos del país), 45% fueron condenados por delitos contra la salud. Del total de procesados en el mismo año en el fuero federal, 48% fueron procesados por delitos en materia de narcóticos. De estas cifras se desprende que cerca de la mitad del aparato de justicia penal (es decir, la mitad de los recursos de la justicia federal penal) se ocupa en procesar casos de narcomenudistas y consumidores de marihuana y cocaína; y no en otras materias de su competencia como son la corrupción de funcionarios públicos federales o ciertos delitos contra el medio ambiente. Actualmente, a nivel nacional (del fuero común y fuero federal), más de 20 mil personas se encuentran detenidas por delitos contra la salud.
Cárceles, mujeres y drogas
Las cifras también muestran una disparidad de género en la población carcelaria por delitos contra la salud. Del total de presos en el país en 2010, 212,216 eran hombres (95.5%) y 10,114 eran mujeres (4.5%). En 2009, de acuerdo con el INEGI, 59.5% de las mujeres condenadas en el fuero federal lo fueron por delitos en materia de narcóticos. En el caso de los hombres, 44.3% de los condenados en 2009 en el fuero federal lo fueron por la misma causa. Las cifras sobre procesados son similares. En el caso de ellas, se trata de “jóvenes, pobres, analfabetas o con bajo nivel de escolaridad y, casi siempre son madres solteras encargadas de cuidar a sus hijos” (WOLA, 2010). Principalmente, estas mujeres están acusadas por transporte de drogas o introducción de drogas a los penales. En otras palabras, se trata de mulas que cargan pequeñas cantidades de droga y que ocupan los escalafones más bajos en las redes de narcotráfico.
El perfil de la mujeres acusadas por delitos contra la salud no es reciente. Otro estudio realizado por Marcela Briseño en 2002 señala que 2 de cada 3 internas estaban presas por delitos contra la salud. Allí también, los resultados muestran que “la dinámica de este delito está focalizada en el tráfico y transporte de la droga.” Más aun, según el estudio, 91.7% eran primodelincuentes y “se trata de mujeres pobres que ven en el transporte de pequeñas cantidades de drogas la oportunidad de obtener un ingreso”.
Esta situación no es exclusiva de México. En el capítulo sobre Colombia del reporte de WOLA, por ejemplo, Uprimny y Guzmán señalan que “la mayoría de las mujeres reclusas han perdido su libertad por drogas”. También en el caso colombiano se trata de mujeres sin trabajo estable y con bajo nivel de escolaridad. Peru, Brasil y Argentina muestran cifras y perfiles similares. Ecuador parece el caso extremo: en 2009, “80% de las mujeres detenidas en la cárcel del INCA, la prisión ecuatoriana para mujeres más grande del país, se encontraba detenida por delitos de drogas.”
Una diferencia importante entre la población masculina y femenina en reclusión es el papel que cada uno desempeña en el cuidado de los hijos(as). De acuerdo con la última encuesta del CIDE sobre reclusorios en el Distrito Federal y el Estado de México (Delincuencia, Marginalidad, y Desempeño Institucional, 2009), del total de los varones entrevistados, 69% dijo tener hijos/hijas; entre las mujeres este porcentaje fue de 86%. En el estudio de Briseño, realizado en reclusorios de Chiapas, Morelos y Jalisco; más del 95% de las presas dijeron ser  madres. Al ser preguntados acerca de quién cuida a sus hijos/hijas; 78.9% de los hombres encuestados en el estudio del CIDE señaló a la madre de sus hijos/hijas como la encargada de cuidarlos. En el caso de las mujeres, 21% señaló al padre como responsable. 31% de las mujeres dijeron que su madre o padre cuidaba de sus hijas/hijos, mientras que 4% de los hombres dijo que su madre o padre cuidaba de ellos. Finalmente, el 16% de las mujeres señalaron a “otro familiar” y sólo 2.9% de los hombres señalaron a “otro familiar” como responsable del cuidado de sus hijos/hijas. El estudio del CIDE concluye que “los hijos de las mujeres internas quedan expuestos a un nivel mayor de desestructuración familiar que los hijos de los varones presos. Es decir, mientras que los hijos de éstos últimos quedan, en la gran mayoría de los casos (casi un 80%) al cuidado de la madre, los de las mujeres internas quedan a expensas de distintos arreglos familiares que usualmente suponen la pérdida tanto de la madre como del padre e incluso de los hermanos y del hogar que habitaban.” No quiero aquí hacer una declaración sobre el rol que las mujeres deben tener en el cuidado de los hijos(as), sino señalar que, dado que en nuestras sociedades el cuidado de los niños es asignado a las mujeres, la pérdida de la madre significa, muchas veces y sobre todo en los contextos sociales más desfavorecidos, la desintegración del núcleo familiar.
La paradoja del uso de cárceles
Sabemos poco sobre los efectos que tiene la pérdida de la madre o el padre, por encarcelamiento, en el desarrollo de los niños y las niñas de nuestro país. Los estudios que se han realizado en Estados Unidos sobre el tema señalan que el encarcelamiento de la madre tiene mayores y más graves efectos negativos que el encarcelamiento del padre. (Con ello no quiero decir que es mejor llenar nuestras cárceles de hombres –me parece que cada vida en la cárcel es una vida perdida o, en el mejor de los casos, mermada.) Los estudios, además, señalan que el encarcelamiento de cualquiera de los progenitores tiene en los niños y niñas una correlación positiva con conductas negativas como: abuso de sustancias, embarazos en la adolescencia (hasta en un 60% más que otros niños), comportamientos agresivos, participación temprana en actividades ilícitas (hasta en un 40% más que otros niños), problemas de ansiedad, sentimientos de soledad, tristeza, enojo, resentimiento y abandono, y distintos problemas de salud. Un estudio de Barnhill y Dressel (1991) afirma que los hijos e hijas de personas encarceladas tienen hasta 6 veces más probabilidades que otros niños de terminar en la cárcel.
Cuando hablamos de la guerra contra las drogas, pareciera que si bien el altísimo número de muertes es inaceptable, no lo es el uso desmedido de la cárcel ni la restricción permanente a nuestros derechos y libertades. En especial, para combatir los delitos de narcotráfico, el encarcelamiento se ha convertido en una primera respuesta del Estado indecente -que no ofrece alternativas de vida, ni razones, a las miles de personas que hoy permanecen presas o a sus familias. Quizá sea hora de preguntarnos qué es más importante: evitar que las drogas lleguen a nuestros hijos o asegurarnos que sus madres y padres lo hagan.
Catalina Pérez Correa
Instituto de Investigaciones Jurídicas
Bibliografía:
Barnhill, S & Dressel, P, Three generations at risk, Aid to Imprisoned Mothers, Atlanta, Georgia, EUA (1991).
Briseño, M,  Garantizando los derechos humanos de las mujeres en reclusión, Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES), México (2006).
Delincuencia, Marginalidad, y Desempeño Institucional, Resultados de la Tercera Encuesta a población en reclusión en el Distrito Federal y el Estado de México, CIDE (2009)
WOLA-TNI, Sistema sobrecargados, Leyes de drogas y cárceles en América Latina (1a. ed.). (P. Metaal, C. Youngers, Eds., A. Armenta, B. Martínez, & L. E. Bossio, Trans.) Washington-Amsterdam (2010).
FUENTE:

viernes, 2 de diciembre de 2011

Aceptan Caballeros Templarios tregua propuesta por Sicilia (PROCESO.COM.MX: 02/12/2011)

MÉXICO, D.F., (apro).- El grupo criminal de Los Caballeros Templarios tapizó de narcomantas dos de las principales ciudades del estado de Michoacán, la capital Morelia y Apatzingán, en las que hacen suya la propuesta del dirigente del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, Javier Sicilia, de pactar una tregua con el gobierno federal en las fiestas decembrinas.

“Sr. Javier Sicilia, contestando a la petición de una tregua por parte del Gobierno federal y los grupos o cárteles existentes en nuestro país, le decimos lo siguiente:

“Nosotros Los Caballeros Templarios no somos un grupo de narcotraficantes, somos un grupo ejerciendo la ley. Como pueblo que somos, estamos decididos a respetar la tregua en caso de que la haya”, se lee en una manta colgada en un puente peatonal de la ciudad de Morelia.

En otra más, el grupo surgido de un desprendimiento de La Familia Michoacana se autodenomina “protector de Michoacán” y asegura que no es una organización criminal, sino que está para servir a la sociedad michoacana.

“Deseamos que pasen unas fiestas decembrinas en paz, nosotros estaremos vigilantes. Atentamente Los Caballeros Templarios”.

En otra manta, Los Caballeros Templarios dicen estar dispuestos a respetar una tregua con el gobierno federal, pero también preguntan si éste también aceptará la pausa solicitada por Sicilia el pasado 27 de noviembre.

“¿Acaso el Gobierno federal, sobre todo Genaro García Luna (Secretario de Seguridad Pública) aceptarán la tregua? ya que el 9 de diciembre de 2009 y el 8 y 9 de diciembre de 2010 han atacado a la población de Tierra Caliente con toda la fuerza del Gobierno federal y creemos que este año 2011 van a regresar a lo mismo, golpear familias inocentes que nada tienen que ver con nosotros y seguirán robando, violando mujeres y matando gente”, cuestiona el grupo criminal en las narcomantas, una de las cuales fue colocada sobre avenida Camelinas, a la altura del hospital del IMSS, a unas cuantas calles de las oficinas de la Secretaría de Seguridad Pública del estado y de una base de la Policía Ministerial”.

En el narcomensaje, el grupo agrega que si esa tregua se hubiera pactado con anterioridad se habrían evitado las 50 mil muertes que hoy suma la guerra contra el crimen organizado impulsada por Felipe Calderón.

“Sr. Sicilia, nosotros Los Caballeros Templarios estamos dispuestos a aceptar la tregua que usted propone, sin condiciones, con excepción de que el Gobierno federal no ataque a nuestro pueblo y a nuestra gente”, advierte.

Elementos del Ejército mexicano adscritos al 51º Batallón de Infantería de la 43 Zona Militar se encargaron de retirar las mantas colocadas diferentes sitios públicos de las ciudades de Morelia, Apatzingán y Buenavista, así como en la carretera Morelia-Pátzcuaro.

Las narcomantas aparecieron seis días después de que el poeta Javier Sicilia pidió a las fuerzas del Estado mexicano y a los grupos criminales “una tregua entre ellos”, el 24 y el 25 de diciembre, para que “reflexionen sobre qué están haciendo, qué le están haciendo al país”.

En el marco de la XXV edición de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) dijo:
“Pido esa tregua como un momento de detención, no nada más para honrar la Navidad, sino para pensar el daño que nos estamos haciendo y que se están haciendo los que asesinan y corrompen, y las autoridades que no cumplen con su obligación”.

El poeta pidió un minuto de silencio a los cientos de personas presentes en el salón Juan Rulfo, “por los 50 mil muertos que cada día son más”, y posteriormente lanzó su llamado de que haya “dos días sin muertos” en Navidad.

“Si nos perdemos como humanidad, nos perdemos como nación”, remató.